Introducción:
los textos antiguos como guía de interpretación

A finales del siglo XX apareció un gran debate - que dura todavía - sobre si la mejor interpretación, o la más adecuada, o hasta la única posible, es la más próxima a una interpretación "auténtica", és decir, a la hipotética interpretación que harían (que hicieron) los propios creadores e intérpretes de aquella música; esta corriente de pensamiento ha ido creando unas formas interpretativas que, a falta de un nombre mejor, llamamos "interpretación histórica" o "interpretación con instrumentos originales", que corre en paralelo y que incluso ha influído en las otras maneras de ejecución, basadas en la gran tradición interpretativa que se ha ido transmitiendo de forma ininterrumpida desde el siglo XIX (pero no desde antes, ya que habitualmente no se interpretaba música de épocas anteriores) de maestros a discípulos, que han ido copiando y reproduciendo las mejores interpretaciones de los grandes intérpretes de cada momento.

Esta nueva corriente interpretativa ha propiciado la reciente recuperación de los intrumentos de época para interpretar música antigua (en algún caso, instrumentos originales, pero sobre todo, réplicas), así como también el estudio de la historia de cada periodo musical y de las convenciones que de forma genérica constituyen el estilo.

Una guía muy importante para llegar a una "interpretación històricamente informada" es la que nos da la lectura y el estudio de los textos contemporáneos de cada época que describen la forma de interpretación musical de su tiempo, y dentro de éste, incluso de los diversos estilos de cada país o región. Pero también ha de tenerse en cuenta que casi siempre hay un desfase temporal, es decir que cuando los teóricos se deciden a codificar las reglas de interpretación, los músicos prácticos ya hace tiempo que lo hacen de aquella manera, o incluso los músicos más avanzados ya están dejando de hacerlo de aquella manera.

Para juzgar los textos teóricos musicales, hay que tener en cuenta que los de la Edad Media son en realidad escritos teológico-filosóficos que utilizan la música para sus reflexiones filosóficas, mientras que los renacentistas y barrocos intentan enlazar la música (y justificarla) con el pensamiento clásico griego, y no es hasta finales del siglo XVII y sobretodo el XVIII que los tratados empiezan a contener más indicaciones prácticas de interpretación. A continuación daremos un vistazo más detallado a estos períodos históricos.